El Diablo según C.S. Lewis (Parte I)

Hola a todos, antes de empezar quisiera expresar lo bien que me siento al encontrar a alguien(Clive Staples Lewis) que pensara como yo, a este gran escritor lo estoy empezando a conocer por sus excelentes libros. Empezé con Cronicas de Narnia, uno de sus best seller que consta de 7 libros. El se dedicó a responder por medio de sus novelas a muchas de las dudas que nosotros podríamos tener, yo los tuve y consolide algunas respuestas gracias a él. Les recomiendo todas sus obras, como la Trilogia de Ransom otra excelente obra que consta de tres libros. Sigan muy de cerca este abstrac de uno de sus libros Cartas del diablo a su sobrino, y descubran realmente como es el "diablo".
¿Quién fue C. S. Lewis?
C. S. Lewis nació en Irlanda en 1898, fue profesor de literatura medieval y renacentista, y gran amigo de J.R.R. Tolkien. Ateo por muchos años, finalmente acabó convirtiéndose al cristianismo en su variedad anglicana y transformándose así en uno de sus más formidables apologistas. En libros como El problema del dolor o Mero cristianismo, Lewis demostró que la teología no tiene por qué ser aburrida y que, por el contrario, puede ser amenísima. Así mismo, en el campo de la ciencia ficción alcanzó la celebridad con la trilogía Más allá del planeta silencioso, Perelandra y Esa fuerza maligna, novelas donde curiosamente se fusionan las peripecias de la literatura fantástica con un punto de vista cristiano (algo que rara vez ocurre en el más bien ateo género de la ciencia ficción). Además de lo anterior, Lewis fue el creador de las Crónicas de Narnia, una celebrada saga de relatos infantiles. Por algunos calificado de extremadamente conservador en sus posiciones filosófico-teológicas, lo cierto es que Lewis es uno de esos escritores que tiene el mérito de explicar en términos sencillos los más abstrusos temas religiosos y éticos, y alguien que -se esté o no de acuerdo con su pensamiento- ya ha alcanzado la categoría de clásico. Muerto en 1963, lo que mejor definiría a Lewis sería decir que él también pertenecía a esa maravillosa tradición de la lengua inglesa en la cual se encuentran nombres como Bertrand Russell o Carl Sagan, que - dado que entendían de qué estaban hablando- no se escondían en lenguajes retorcidos y tenían el buen hábito de escribir claro.
Cartas del diablo a su sobrino
Cartas del diablo a su sobrino es el título en español de The Screwtape Letters (que si se tradujera literalmente del inglés, sería algo así como "Las Cartas de Escrutopo"). La obra está conformada por las epístolas que el demonio Escrutopo envía a su sobrino, el inexperto demonio Orugario. Orugario apenas si acaba de completar su adiestramiento en la escuela de demonios, y acaba de ser asignado como tentador de un joven inglés que reside en Londres durante la Primera Guerra Mundial. A lo largo del libro nunca conocemos las cartas que Orugario envía a Escrutopo ni llegamos a conocer el nombre del "paciente" (así llama Orugario al joven inglés). Lo único a lo cual tenemos acceso es a los comentarios de Escrutopo acerca de lo bien o mal que Orugario está cumpliendo con su labor. Escrutopo sugiere todo el tiempo a Orugario, diversas estrategias para inducir al pecado al paciente y enfrentar a El Enemigo (Dios) en la lucha por el alma del humano. Así, vamos asistiendo al desarrollo de una vida humana pero desde la perspectiva demoníaca. A través de los ojos del demonio observamos cómo el paciente se convierte al cristianismo, cómo se intenta sacarlo de esa religión, cuáles son sus relaciones con su novia, su madre y sus amigos, qué temores expresa ante la Primera Guerra Mundial. El relato concluye cuando los alemanes empiezan a bombardear Londres y ...¡Bueno, no más!
Para el caso que nos ocupa, es decir la imagen del demonio que nos entrega el libro, es importante considerar que Lewis se ubica en clara contraposición con la imagen demoníaca que el arte y los medios de comunicación han ofrecido a partir del Fausto de Goethe (en los últimos siglos Satanás ha dejado de verse como un ángel resueltamente malvado y criminal, y más bien se lo ve como un caballero civilizado, sensato, con un agudo sentido del humor y a veces -como sucede en los dibujos animados- como una figura decididamente caricaturesca y risible). Lewis considera que los diablos son figuras para tomar en serio. Cedámosle la palabra:
"La pregunta adecuada sería si creo en los diablos. Sí, creo. Es decir, creo en los ángeles, y creo que algunos de ellos, abusando de su libre albedrío, se han enemistado con Dios y, en consecuencia, con nosotros. A estos ángeles podemos llamarles "diablos". No son de naturaleza diferente que los ángeles buenos, pero su naturaleza es depravada"(p.11) 1
Luego, hablando sobre la existencia de los demonios, Lewis agrega que es muy difícil conseguir pruebas en contra de ella (lo cierto es que la ciencia no puede pronunciarse ni a favor ni en contra de un evento que cae por fuera de su radio de acción). Dice Lewis que la existencia del demonio "explica muchas cosas" (p.11) y que
"Concuerda con el sentido llano de las Escrituras, con la tradición de la Cristiandad y con las creencias de la mayor parte de los hombres de casi todas las épocas. Y no es incompatible con nada que las ciencias hayan demostrado" (p. 11).

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